Informe sobre el fenómeno de El Niño

 

Por: GTA EN INGENIERÍA HIDRÁULICA Y AMBIENTAL*

Qué es el Fenómeno de El Niño

El ENOS (El Niño Oscilación del Sur) o Fenómeno El Niño es la manifestación de temporadas de lluvias más altas o menos altas de lo normal en el trópico andino. Es el más conocido e influyente fenómeno de variabilidad climática.

Según la Organización Meteorológica Mundial, OMM, “El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) comprende, por un lado, un componente oceánico (El Niño y La Niña) y, por otro, un componente atmosférico (la Oscilación del Sur). Aunque el ENOS es un único fenómeno climático, presenta tres fases diferenciadas: condiciones características de El Niño, condiciones características de La Niña y condiciones neutras.

El Niño es un término que fue empleado por primera vez hace siglos por pescadores del Perú y el Ecuador para referirse a las aguas inusualmente cálidas que, justo antes de Navidad, causaban una reducción de sus capturas. La Niña es el fenómeno opuesto a El Niño. Se caracteriza por generar un enfriamiento a gran escala de la superficie del océano en la misma región y por dar lugar a unas condiciones atmosféricas opuestas a las observadas durante El Niño.

El monitoreo de las condiciones del ENOS y las perspectivas de su evolución se basan principalmente en las anomalías observadas en la temperatura de la superficie del mar, esto es, valores calculados respecto a un período de referencia de 30 años que superan umbrales predefinidos en cuatro regiones geográficas del Pacífico ecuatorial. Las anomalías positivas de la temperatura de la superficie del mar, TSM, esto es, aquellas que superan un determinado umbral, suelen indicar la presencia de un episodio de El Niño (fase cálida del ENOS) que conduce a un debilitamiento de los vientos del este. Por su parte, las anomalías negativas están asociadas a La Niña (fase fría del ENOS) y a una intensificación de los vientos del este. Durante la fase neutra del ENOS, las temperaturas de la superficie del mar del Pacífico tropical suelen ser cercanas a la media.” De manera que, si la TSM presenta una Anomalía positiva >0.5°C se entiende como que se tenga Probabilidad El Niño, mientras que si la Anomalía es negativa <0.5°C existe Probabilidad La Niña (ver Figura 1). Para declararse una fase, se debe tener una condición continua durante 5 meses.

Figura 1. Mapas de las anomalías de las temperaturas de superficie en el océano Pacífico durante fuertes episodios de La Niña y el Niño. Fuente: OMM, 2014

¿Quiénes monitorean el Fenómeno?

El Fenómeno es monitoreado en el marco de programas como el Sistema Mundial de Observación del Clima y el Sistema Mundial de Observación de los Océanos, que son esfuerzos de colaboración entre la OMM y sus asociados.

Mediante modelos de predicción dinámica y estadística se hacen proyecciones de la evolución del océano Pacífico tropical a partir de la situación observada en un momento dado, y los análisis realizados por expertos aportan un valor añadido. Uno de los centros más activos en el monitoreo es la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica o NOAA por sus siglas en inglés, y especialmente los modelos se realizan en Centro de Predicción Climática -CPC-, del Servicio Nacional Climático de los Estados Unidos a cargo de la NOAA. En dicho centro están continuamente actualizando las predicciones, las que se pueden consultar en la página: https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc_Sp.shtml.

También se cuenta con pronósticos del ECMWF (European Centre for Medium-Range Weather Forecasts), considerado actualmente el centro de pronósticos meteorológicos más preciso del mundo. Otros centros de pronósticos son el BOM u Oficina de Meterología de Australia, el JMA (Japan Meteorological Agency) y el CIIFEN Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño, un organismo internacional sin fines de lucro con sede en Guayaquil, Ecuador. Continuamente, estos centros monitorean y pronostican el Fenómeno, cuyos boletines son adoptados a nivel nacional por el IDEAM y el SIMAC.

Señal global del fenómeno El Niño

Durante el primer trimestre de 2026, el Pacífico ecuatorial completó su transición desde La Niña débil hacia condiciones neutras. A partir de abril, las señales oceánicas y atmosféricas se han acelerado de forma inusual: la velocidad y magnitud del calentamiento en curso no tienen antecedente claro en los registros instrumentales de los últimos treinta años, lo que eleva el nivel de alerta para el segundo semestre (NOAA/CPC - IRI, 2026).

a-  Diagnóstico actual del Pacífico ecuatorial

La temperatura superficial del mar (TSM) en la región Niño 3.4 se mantiene aún cerca del umbral de +0,5 °C que define el inicio de El Niño. Sin embargo, la señal más relevante no está en superficie sino en la columna de agua: entre los 50 y 250 m de profundidad se registran anomalías térmicas de hasta +8 °C en el Pacífico central y oriental. Esa acumulación de calor subsuperficial es el indicador dinámico más fiable del evento en desarrollo, dado que la energía almacenada en esa capa emergerá en superficie en las semanas y meses siguientes (NOAA/CPC - IRI, 2026).

Los índices de diagnóstico complementarios refuerzan este panorama:

·         Vientos alisios del este debilitados sobre la cuenca ecuatorial, lo que reduce el transporte de agua fría hacia el Pacífico oriental y favorece el avance del frente cálido.

·         Anomalías de TSM superiores a +1,8 °C en la región Niño 1+2 (frente a Ecuador y Perú), señal que históricamente precede el desarrollo pleno del fenómeno en pocos meses.

·         Índice de Oscilación del Sur (IOS/SOI) evolucionando hacia valores negativos consistentes con El Niño.

b-  Probabilidades de ocurrencia

Con base en el análisis conjunto de los principales centros de pronóstico (NOAA/CPC-IRI, ECMWF, OMM, BOM, JMA y CIIFEN), el boletín denominado ENSO Diagnostic Discussion del 14 de mayo de 2026, establece, que para abril – junio la probabilidad de ocurrencia de El Niño es del 16%, con condiciones aun predominantemente neutras (ver Tabla 1, Figura 2 y Figura 3). Pero, para el trimestre mayo–julio asciende al 82%, configurando una transición clara hacia El Niño. A partir de junio–agosto la probabilidad supera el 90% y se mantiene por encima durante todo el segundo semestre, con valores que alcanzan el 98% entre septiembre y diciembre de 2026 (Figura 3).




Figura 2. Evolución del ONI desde el año 1696-2020. Fuente: (NOAA/CPC - IRI,) en Mdpi.com

 

Tabla 1. Probabilidades de ocurrencia de El Niño por trimestre.

Fuente: (NOAA/CPC - IRI, 2026)

Período trimestral

P (El Niño)

P (Neutro)

Estado

Abr – Jun 2026

16 %

~80 %

Fase incipiente

May – Jul 2026

82 %

~12 %

Transición acelerada

Jun – Ago 2026

> 92 %

< 8 %

El Niño activo

Sep – Dic 2026

~ 98 %

< 2 %

Pico del evento

Respecto a la intensidad proyectada, el ECMWF estima anomalías de TSM en la región Niño 3.4 de entre 3.0 y 3.2 °C hacia el cierre del año, superando el máximo registrado durante el evento fuerte de 2015–2016 (+2.8 °C). La NOAA cataloga el evento como "El Niño – Muy Fuerte" y se proyecta el pico más alto de intensidad entre septiembre y noviembre (Figura 3).

Figura 3. Probabilidad de ocurrencia de El Niño por intensidad. Fuente: (NOAA/CPC - IRI, 2026)

Perspectivas climáticas para Colombia y la región Andina

Durante los episodios El Niño, la región Andina registra déficits sistemáticos de precipitación y ascenso de temperaturas, con consecuencias directas sobre la oferta en cuencas de cabecera y en los sistemas de abastecimiento superficial (IDEAM, 2026a). El IDEAM y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible activaron formalmente el sistema de alerta temprana el 16 de marzo de 2026 (IDEAM; Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2026). El boletín de predicción climática del IDEAM de mayo de 2026 ratifica y detalla las señales descritas a continuación (IDEAM, 2026b).

a.   Predicción mayo – junio de 2026

En el corto plazo, el comportamiento climático sobre la región Andina responde a la superposición del ciclo estacional con los primeros efectos del evento ENSO en desarrollo. El IDEAM proyecta las siguientes tendencias para este trimestre (IDEAM, 2026a):

·         Probabilidades de déficit de precipitación entre el 50 y el 70% en el centro y sur de la región Andina, con la señal deficitaria fortaleciéndose a medida que avanza el trimestre.

·         En mayo, la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) sostiene la primera temporada lluviosa desde su posición habitual sobre el centro de la región Andina; sin embargo, el occidente del Eje Cafetero ya registra anomalías negativas de precipitación en sectores puntuales.

·         Junio marca el inicio del período de menos lluvias en la mayor parte de la región Andina, momento en que el forzamiento estacional y el forzamiento ENSO se alinean en el mismo sentido deficitario.

·         Anomalías positivas de temperatura del aire de hasta +1,0 °C respecto al promedio histórico en la región Andina durante mayo, con tendencia a intensificarse en los meses siguientes.

b.   Periodo crítico: agosto – octubre de 2026

El trimestre agosto–octubre es el período de mayor exposición para los sistemas de abastecimiento hídrico. El IDEAM proyecta para esta ventana las siguientes condiciones dominantes (IDEAM, 2026a, 2026b):

·         Déficit hídrico generalizado en gran parte de la región Andina, con probabilidades superiores al 70 % en varios departamentos de la zona cafetera y el centro del país.

Las predicciones del IDEAM para Caldas indican condiciones normales de precipitación para junio y julio en Manizales, pero se observan algunos focos de Por debajo de lo Normal (ver Figura 4).

 

 


Figura 4. Predicciones de precipitación realizadas por el IDEAM para junio y julio de 2026. Fuente: IDEAM, 2026

 

·         Ascenso sostenido de la temperatura del aire, con incremento de la evapotranspiración potencial y reducción de la recarga en acuíferos y cuerpos de agua superficiales.

De acuerdo con las predicciones del IDEAM del último boletín de pronósticos, indican temperaturas dentro de lo normal para junio, e incrementos de hasta 1 y 1.5 °C en julio para Manizales (ver Figura 5).



Figura 5. Predicciones de temperatura realizadas por el IDEAM para junio y julio de 2026. Fuente: IDEAM, 2026

 

·         Reducción significativa de caudales en ríos y quebradas, con mayor impacto en cuencas de baja capacidad de regulación y sin obras de almacenamiento en la captación.

Según el Estudio Nacional del Aguas ENA, normalmente en condiciones secas o años El Niño, se pueden esperar decrementos de hasta el 58% en la escorrentía superficial (ver Figura 6).

Si se observa la distribución de las condiciones en un periodo muy seco (ver Figura 7) se observa claramente que la escorrentía superficial en Caldas se afecta considerablemente, aunque nuestras cuencas están catalogadas con el indicador por sequía bajo y moderado en el ENA.



Figura 6. Predicciones de temperatura realizadas por el IDEAM para junio y julio de 2026. Fuente: IDEAM, 2024

 

·         Condiciones propicias para incendios de cobertura vegetal en zonas secas de la región Andina y el Caribe, con presión adicional sobre fuentes de agua de piedemonte.

·         Riesgo de desabastecimiento en municipios y comunidades rurales cuya fuente de captación es superficial y no dispone de alternativas de emergencia ni reserva operativa.

 



Figura 7. Mapas nacionales de escorrentía mensual multianual de año seco. Fuente: IDEAM, 2024

 

 

Recomendaciones

A continuación, se presentan algunas recomendaciones que ha recopilado la UNAL para tener en cuenta y emitir alertas a la comunidad.

a-  Generales

·         Consultar de manera continua la información divulgada por el IDEAM a través de sus canales oficiales y redes sociales.

·         Monitorear continuamente las condiciones climáticas mediante los canales del Sistema Integrado de Monitoreo Ambiental de Caldas (SIMAC), como los boletines diarios, semanales y mensuales, redes sociales y el geoportal oficial: https://cdiac.manizales.unal.edu.co/geoportal-simac/

b-  Para hogares y comunidades

Prevención de incendios forestales

·         Evitar hacer fogatas.

·         No arrojar vidrios, botellas, desperdicios o cualquier tipo de material combustible en carreteras, zonas verdes o espacios abiertos.

·         No arrojar basura, materiales inflamables, ni objetos encendidos (como colillas de cigarrillo) en carreteras, zonas verdes o espacios abiertos.

Uso eficiente del agua

·         Recolectar las aguas lluvias y/o aguas grises del hogar (por ejemplo, agua de la lavadora o de la ducha mientras se calienta) para utilizarla en la descarga de sanitarios, riego de plantas, lavado de exteriores y vehículos.

·         Revisar y reparar fugas de agua en el hogar, ya que cada gota por segundo puede desperdiciar hasta 30 litros de agua al día.

·         Reducir el tiempo de uso de la ducha y cerrar la llave mientras se enjabona, se aplica shampoo o se cepilla los dientes.

·         Utilizar la lavadora con carga completa.

·         Proteger el agua almacenada para evitar la aparición de vectores.

·         No arrojar basura al sanitario, ya que esto puede obstruir las tuberías y aumenta el consumo de agua para la evacuación de los desechos.

Ahorro de energía

·         Apagar las luces y los electrodomésticos que no se estén utilizando.

·         Preferir el uso de gas natural para cocinar en lugar de aparatos eléctricos (como, freidora de aire, tostadora, cafetera).

·         Aprovechar la luz natural y reducir el consumo de energía eléctrica acostándose y levantándose más temprano.

Precauciones para la salud

·         Llevar una botella de agua para mantenerse hidratado.

·         Usar gorra, sobrero o sombrilla para protegerse del sol.

·         Aplicar protector solar para prevenir quemadoras y enfermedades de la piel.

·         Evitar realizar ejercicio físico durante las horas de mayor radiación solar.

·         Evitar cambios bruscos de temperatura al entrar o salir de espacios cerrados o vehículos, y proteger las vías respiratorias al hacerlo.

·         Garantizar agua y sombra en todo momento para las mascotas.

c-   Sector agrícola

·         Almacenar agua previo al fenómeno.

·         Mantener cobertura vegetal o maleza controlada en los cultivos para conservar la humedad del suelo y proteger las cosechas.

·         Realizar el riego en horas de la tarde–noche para evitar la pérdida de agua por evaporación debido a la radiación solar.

·         Implementar sistemas de riego de bajo costo y uso eficiente del agua.

 

*GTA EN INGENIERÍA HIDRÁULICA Y AMBIENTAL; U.N. de Colombia Sede Manizales, 28 de mayo de 2026.

 

Referencias

ECMWF. (2026, April). How confident should we be in a predition of El Niño. https://www.ecmwf.int/en/about/media-centre/science-blog/2026/el-nino-2026

IDEAM. (2026a). Boletín de predicción climática N° 375 - mayo 2026. https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/boletines

IDEAM. (2026b). Informe de predicción climática a corto, mediano y largo plazo.

IDEAM; Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. (2026). Comunicado oficial de alerta temprana climática - Fenómeno El Niño 2026.

IDEAM (2024) Estudio Nacional del Agua.

NOAA/CPC - IRI. (2026). ENSO Diagnostic Discussion. https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc.shtml

OMM (2014) WMO-No. 1145. El Niño/Southern Oscillation. Geneva 2, Switzerland.


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